Encrucijada climática

¿Por qué es relevante YA el problema del caos climático?

A pesar del pico del petróleo en esta década, a pesar del pico de energías fósiles (y de todas las energías en conjunto) la década que viene o esta misma y a pesar de cualquier escenario de rápido colapso (por ejemplo la crisis energética conduce a una crisis económica en una espiral de realimentación descendente), el caos climático ya está presente y lo va a estar durante la transición-colapso (que durará muchas décadas salvo guerra masiva atómica o similar, cuestión que tampoco debemos descartar en una transición que no será siempre amigable) y será uno de los factores fundamentales que provocarán también el colapso de la civilización.

Desde los que investigamos el pico del petróleo o la crisis energética a veces tendemos a minimizar el problema del clima por dos razones fundamentalmente:

1ª Los informes del IPCC y de la mayoría de los científicos que trabajan el problema del clima tienden a ignorar/minimizar el pico del petróleo y sus consecuencias sobre los escenarios de emisiones (los escenarios de emisiones más elevados son irrealistas aunque nos estemos conduciendo todo lo que va de siglo por la parte alta de los escenarios más altos). ¿Hieren nuestro orgullo al ignorarnos?

2ª Aunque ya estamos observando problemas climáticos, de nuevo los informes nos proyectan escenarios críticos o muy peligrosos “solo” a partir del 2050 e incluso del 2080 cuando las consecuencias más graves del colapso ya habrán ocurrido.

En realidad convendría que no perdiéramos nuestra capacidad crítica, que demostramos al analizar los informes de la Agencia Internacional de la Energía, pero que frecuentemente es menos acerada para los informes del IPCC. El IPCC es de hecho muy, muy optimista (tecno-optimista).

¿Qué esperábamos? Además, bastante tienen con lidiar con los “creacionistas”, digo, negacionistas.

Al igual que los escenarios del IPCC exageran en cuanto a nuestra capacidad de emitir gases de efecto invernadero de origen fósil, son optimistas en cuanto a nuestra capacidad de evitarlos, son optimistas en cuanto a nuestras emisiones de otros gases no ligados a los combustibles fósiles y son optimistas, y esto es lo más importante, en cuanto a los efectos sobre el clima de esas emisiones. Es decir, vamos a terminar emitiendo menos que los escenarios más altos pero la inercia del sistema hacia el caos climático es mucho mayor que la que arrojan los modelos.

Pondré solo un par de ejemplos significativos, pero hay muchos más.

1º En la siguiente gráfica (tomada del último informe del IPCC) vemos las emisiones asociadas al cambio de uso de suelos (deforestación, desertización, cultivos, agrocombustibles…):

clima01

 

Vemos en ella que las emisiones debidas al cambio de uso de tierras llevan aumentando durante los últimos 150 años y de pronto, en todos los escenarios del IPCC desde el 2005 van a caer estrepitosamente hasta hacerse menores que en 1850 en menos de 40 años e incluso negativos en algunos casos (absorberemos CO2 de la atmósfera). Esto es de un optimismo injustificado incluso en un escenario de colapso.

¿Y si nos ponemos en un escenario de colapso como el reflejado en la gráfica?

Eentonces la inercia nos llevará primero a abandonar las ciudades y regresar al campo, a cultivar y sobrevivir donde está la riqueza real: la tierra. Y si el colapso es duro, usaremos la biomasa como combustible para casi todo; y entonces la deforestación que hoy se da sobre todo en zonas tropicales la veremos de nuevo en el resto del mundo, y seguiremos, hasta que baje la población, viendo como las emisiones por el cambio del uso de la tierra siguen aumentando y como la desertización y la pérdida de especies vivas siguen aumentando. O al menos, habrá que combatir también esas previsibles tendencias.

2º La siguiente gráfica (la parte azul) está tomada también del último informe del IPCC:

clima02

 

La gráfica de azul es la subida del nivel del mar de las dos últimas décadas provocada por el deshielo de Groenlandia (solo este deshielo). Ha provocado ya una subida de unos 8 milímetros y nuestra mentalidad lineal (y la del IPCC) tiende a pensar que la cosa puede ser seria en un futuro relativamente lejano. Sin embargo, cualquiera que contemple esta gráfica se preguntará si no está creciendo exponencialmente y continuará así unas décadas más (esa función tan característica de procesos realimentados positivamente). Pues hagamos un ajuste exponencial y llevémoslo al futuro: observaremos la gráfica que he elaborado encima de la azul. En el 2030 estaríamos hablando de una subida de 30 cm solo debido a Groenlandia. En plena crisis energética nos adelantaríamos en más de 50 años a lo que prevén los modelos del IPCC.

Lo que era un problema de nuestros nietos se convierte en algo a combatir ayer.

¿Va a ocurrir? Esto arrasaría con muchas costas y sería un desastre humano y ecológico. Los episodios vividos en el Cantábrico el invierno de 2013-2014 serían los años “buenos” en menos de 20 años. ¿Se imaginan las ciudades costeras en transición –esas que imaginamos llenas de bicis y vehículos eléctricos, con paneles solares en las casas, sin las grandes máquinas movidas con petróleo reconstruyendo playas, diques, tejados solares, etc, por no hablar de zonas agrícolas –deltas-, bosques etc.? Cuando pensemos en Transición pensemos en medio de un caos climático contribuyendo al Colapso civilizatorio. Aunque no tengamos pruebas de que vaya a ocurrir, la vista “exponencial” nos engañará menos que la “lineal”.

Son solo dos ejemplos de por qué el caos climático lo llamo así y no cambio climático (a Gaia le va a costar milenios activar muchas de sus realimentaciones negativas para volver a estabilizar el clima, solo que no sabemos en qué punto –atractor- quedará finalmente; algunas realimentaciones aparecerán pronto, por ejemplo, Groenlandia no tiene hielo nada más que para subir el nivel del mar 6 o 7 metros).

Todo se realimenta.

Carlos de Castro Carranza

 

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